martes, 3 de septiembre de 2013

Soldados catean a policías comunitarios desarmados; responden amagando con piedras y palos en Tixtla

Soldados apostados en Tixtla se confrontaron con policías comunitarios cuando, en busca de armas, persiguieron hasta el barrio de El Fortín a la camioneta donde viajaba una representación de Olinalá que participaría en una marcha en Chilpancingo por la libertad de 32 detenidos.
Al lugar también llegaron policías estatales cortando cartucho y tras unos 15 minutos de tensión, el conflicto se resolvió luego de que el promotor de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC), Gonzalo Molina González, habló como dos capitanes para poder continuar los preparativos de la protesta sin ser molestados por el Ejército.
Con un alta voz, el promotor de Tixtla aclaró a los soldados que no iban armados, no obstante, los comunitarios de Tixtla salieron con piedras y palos a afrontar a los militares porque ingresaron a territorio comunitario. Los soldados les advirtieron con sus fusiles y artillería en mano “que no se atrevieran” a golpearlos.
Hace nueve días, luego que los policías comunitarios de Tixtla tomaron simbólicamente el Ayuntamiento para exigir la libertad de la coordinadora regional de la CRAC, Nestora Salgado García y más de 30 integrantes en arraigo, los militares se instalaron en la cabecera municipal, pero no habían entrado al barrio de El Fortín, donde la Policía Comunitaria estableció su cuartel.
De acuerdo con testigos, a las 10:30 de la mañana la camioneta Nissan color gris, de policías comunitarios de Olinalá ingresó a El Fortín, (que colinda con la carretera federal Tlapa-Chilpancingo) fue seguida y rebasada por el vehículo de soldados que les atajaron el paso, ordenaron a los ocupantes que descendieran y los obligaron a colocarse de cara a una pared con las manos en la nuca para revisarlos.
También les exigieron sus pertenencias (carteras y celulares); aunque iban vestidos como civiles y aclararon que no iban armados los militares continuaron buscando armas en su vehículo, hasta que los integrantes de la CRAC en Tixtla acudieron en su auxilio, algunos con palos y piedras.
Al ver que la gente se amotinaba, los soldados se subieron a sus vehículos e intentaron salir pero con una camioneta distribuidora de dulces les cerraron el paso por un lado, y al otro colocaron un vehículo de los comunitarios.
En esos momentos llegó Molina González y pidió hablar con quien estaba al frente del grupo, incluso los policías comunitarios abrieron la puerta del carro militar. En la carretera ya había más militares, y los comunitarios se colocaron en lados contrarios de la vía federal.
El diálogo se dio justo en el centro de la carretera Tlapa-Chilpancingo, y hasta ahí llegó un grupo de policías estatales, y por lo menos, uno de ellos cortó cartucho, pero se les advirtió que no dispararan.
Molina González explicó que habló con los encargados, eran dos capitanes, para pedirles que respeten a la institución comunitaria, que no podía ser que aún estando desarmados los detengan.
Aunque insistió en que como organización de seguridad y justicia pueden ir armados adonde quieran, pero la intención de los soldados era intimidarlos, “pero los compañeros no van a permitir más agresiones”.
Ayer se observaron seis vehículos Hummer en Tixtla con aproximadamente diez soldados cada uno; cuatro junto al cuartel de la Policía, y dos haciendo recorridos en las calles. También se informó que hacen revisiones en retenes sobre la carretera federal, a la altura de Tixtla.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario