lunes, 30 de septiembre de 2013

Requiere Chilpancingo 150 millones para rehabilitar los cuatro sistemas de agua destruidos: alcalde

De 5 mil, quedan en albergues 2 mil daminificados, informa
Reportan seis muertos y una comunidad sepultada por un cerro  en Metlatónoc
Hay en La Montaña desplazados de 48 comunidades; piden con urgencia alimentos y la reparación de caminos
Cierran vecinos de  Atliaca la carretera a Tixtla; demandan que no se desagüe allí la laguna estancada
Requiere Chilpancingo 150 millones para rehabilitar los cuatro sistemas de agua destruidos, dice Moreno Arcos
En su informe, el alcalde afirmó que se ha visto obligado a replantear de manera radical las prioridades por los daños de las lluvias
Hoy se necesitan 150 millones de pesos para rehabilitar los cuatro sistemas de agua potable que resultaron devastados por las lluvias, informó ayer el alcalde Mario Moreno Arcos en su primer informe de labores.
Ese dinero presuntamente será aportado por la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y por el gobierno del estado.
Asimismo, adelantó que las obras del nuevo sistema para resolver el problema del agua en Chilpancingo terminarán hasta el 2015 y requerirán una inversión global de mil 50 millones de pesos, que aportará en 80 por ciento el gobierno federal y 20 por ciento el municipio.
Expuso que de los mil 50 millones de pesos ya se consideraron los primeros 590 millones, de los cuales 200 ya se están invirtiendo en “incremento, rehabilitación y modernización” de los actuales sistemas, que en realidad hoy están destruidos.
El presidente municipal dijo que “ante la contingencia actual, el gobierno municipal se ha visto obligado a replantear de manera radical sus prioridades y acciones, con la idea de atender las graves afectaciones que sufrió el municipio y sus habitantes”.
Pero sin concretar, se limitó a afirmar que en adelante se establecerá una nueva etapa de “trasformación, bienestar y progreso”.

A las 17:30 horas, un grupo de transportistas con altavoces y trompetillas esperaban en la Plaza Primer Congreso de Anáhuac el momento de la llegada de Mario Moreno Arcos para iniciar las porras.
Asistieron los integrantes del cabildo y funcionarios del Ayuntamiento, así como invitados especiales, entre ellos ex presidentes municipales, representantes de diversos órganos electorales y empresarios.
En la recién remodelada plaza “Primer Congreso de Anáhuac, a las afueras del Ayuntamiento, la gente transitaba normal, sin percatarse que se desarrollaba el primer informe de Moreno Arcos.
Afuera del salón solo hubo algunas porras a la llegada del presidente municipal, pero dentro, todo era solemnidad.
El alcalde llegó con el secretario general de Gobierno, Jesús Martínez Garnelo, y el acto comenzó a las 18:15. En ese momento, hubo silencio total en el auditorio. El presidente municipal mostraba seriedad y sus vestimentas no indicaban que daría un informe de gobierno. No llevaba traje, como generalmente ocurre en este tipo de actos.
Por parte del Poder Judicial estuvo presente Alberto López Celis, presidente de ese órgano, mientras que no llegó la diputada Verónica Muñoz Parra, quien acudiría en representación del Poder Legislativo. Envió un representante.
Durante la intervención del alcalde, su equipo de comunicación social repartió el discurso por escrito, pero no se difundió el anexo técnico, y tampoco se especificó si se difundiría vía internet.
El alcalde dijo que si no hubiera ofrecido el mensaje que él calificó como “informe” en todo momento, hubiera sido también “agraviar a la ciudadanía que tiene derecho de conocer las acciones realizadas por sus autoridades”, aunque en realidad no informó sobre obras y avances en el municipio.
El municipio “continúa sufriendo a causa de los daños provocados por los embates de la naturaleza, encontrándonos hasta hoy en estado de emergencia”, señaló.
Aclaró que “resultaba indispensable cumplir con esta responsabilidad, ya que omitir el informe anual bajo cualquier circunstancia, hubiera sido faltar a la protesta realizada al momento de tomar el cargo”.
Moreno Arcos precisó a su informe como “una sesión de cabildo abierta, breve, sobria y austera, tal y como corresponde a la situación por la que atraviesa el municipio”.
Aunque el presidente municipal afirmó que hará público su mensaje “a través de de la página del Ayuntamiento”, jamás dijo que publicará el informe completo.
Instruyó a la Secretaría General del Ayuntamiento a que haga entrega del informe al Poder Legislativo, luego de que el municipio de Chilpancingo lograra una prórroga para entregarlo, pues en general, los presidentes tenían hasta el día 15 de septiembre para hacer llegar al Congreso del estado sus informes.
En el tema del agua resaltó que hoy la ciudad entera está desabastecida del vital líquido debido al rompimiento de los cuatro sistemas con los que cuenta.
En cuanto al tema del desarrollo urbano, Mario Moreno Arcos reconoció que hoy Chilpancingo mantiene una severa problemática urbana debido a las características propias del territorio, la ocupación de la mancha urbana por la población “emergente” y las condiciones socio-económicas de Chilpancingo.
También influye el hecho de que esta capital es un centro receptor de población de distintos municipios del Estado, con lo que se genera una ciudad “sumamente compleja”.
El edil afirmó que desde su primer día de gobierno priorizó un ordenamiento adecuado con una “visión integral” de lo que será el crecimiento local y regional a mediano y largo plazo, a fin de lograr la planeación en lo que es el desarrollo urbano.
En torno a las finanzas, sólo expuso que se ha visto en la necesidad de “modernizar” el Plan de Desarrollo Municipal, con el fin de concentrar los recursos en las zonas más atrasadas y hoy devastadas.
Afirmó en torno a la recolección de residuos sólidos y otros servicios, que se han brindado de forma oportuna y eficiente, con calidad, calidez y la atención que la ciudadanía merece.
En el rubro de salud afirmó muy brevemente que ha priorizado la prevención de enfermedades.

De 5 mil, quedan en albergues 2 mil daminificados, informa
Anarsis Pacheco Pólito
Chilpancingo
El número de damnificados en albergues de Chilpancingo se redujo de cinco mil a dos mil personas, informó el alcalde Mario Moreno Arcos.
Entrevistado al término de la sesión del cabildo donde entregó su primer informe de gobierno, el edil dijo que tres mil damnificados ya regresaron a sus casas o a casas de familiares.
Explicó que gracias a la desocupación de albergues que se ubicaban en escuelas, mañana lunes ya se regresarán a clases normales en la capital, como se lo había solicitado la SEG.
Recordó que algunas de las escuelas que eran utilizadas como albergues también resultaron dañadas por las lluvias, por lo que se tendrán que rehabilitar o en su caso reubicar para prevenir que se repitan incidentes.
“Han regresado a sus  hogares o con familiares; muchos que notificamos que tenían que retirarse actualmente viven con familiares, hemos buscado de manera puntual que queden censadas para que los apoyos lleguen”, agregó
Comentó que en el caso de las comunidades que han quedado incomunicadas, algunas serán reubicadas, y que se valora el regreso de los habitantes  de San Vicente, que actualmente están en la capital.
El alcalde fue cuestionado sobre si se les notifico sobre el fenómeno meteorológico, a lo que respondió que ya sabían con anterioridad a través de los medios de comunicación pero que jamás habían pensado que la naturaleza llegaría con tanta fuerza.
“Teníamos conocimiento, todos los noticiarios a nivel nacional habían notificado, pero simplemente y sencillamente jamás pensamos que la naturaleza iba a llegar con tanta fuerza”, dijo.
Relató que el día 14 se instaló el consejo estatal de protección civil y desde ahí dieron la alerta por la mañana; aseguró que se iniciaron recorridos y le informaron a la población que estuvieran pendientes.
“Hay quienes han comentado que no se tomaron las prevenciones, yo no me explicaría cómo después de una catástrofe, sobre todo las tormentas, alguien podría tener las prevenciones, sí estamos preparados, pero nunca consideramos la magnitud”, concluyó.
Reportan seis muertos y una comunidad sepultada por un cerro  en Metlatónoc
La vecina de la comunidad de San Marcos del municipio de Metlatónoc Selene Herrera Jacinto dijo que sus familiares le informaron que por el derrumbe de un cerro que tapó de tierra las casas de la comunidad se vieron obligados a mudarse a la comunidad de El Pescado, a donde hasta ayer no habían recibido ningún tipo de ayuda.
Dijo que debido a la tormenta Manuel se colapsaron los puentes en la carretera que conducen a su comunidad, que desde hace una semana se encuentra incomunicada  y hace unos días debido al deslave de un cerro que acabó con la comunidad tuvieron que salir, “me dicen que ya no tienen para comer, no hay nada”.
Expuso que han podido comunicarse con ella desde un cerro donde hay señal de celular y que le han pedido que informe de la situación crítica para que se enteren los gobiernos acerca de lo que están padeciendo.
Le dijeron que hubo seis muertos y que los demás se salvaron porque partieron rumbo a la comunidad de El Pescado que se encuentra a más de dos horas caminando.
Dijo que luego de las intensas lluvias que los obligó a trasladarse a otra comunidad, en San Marcos en todas partes empezó a brotar el agua, “está naciendo agua ahí”.
Más de 200 familias se están enfermando y están a más de cuatro horas de Tlapa de Comonfort. (Misael Damián / Ometepec).
Hay en La Montaña desplazados de 48 comunidades; piden con urgencia alimentos y la reparación de caminos
*En reunión del Consejo de Damnficados con la Sedesol, las comunidades piden con urgencia la reparación de caminos y el envío de alimentos a zonas que aún están incomunicadas
Carmen González Benicio
Tlapa
En la reunión con representantes del Consejo de Damnificados de La Montaña, el Centro de Derechos Humanos de La Montaña Tlachinollan y la Sedesol federal urgieron nuevamente la reparación de los caminos y la entrega de ayuda a las comunidades porque los víveres escasean y suben los precios.
Ayer, en la Casa Católica ante el subsecretario de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) federal Javier Guerrero, los damnificados le manifestaron su preocupación por la lentitud con que se abren los tramos carreteros.
El funcionario de Sedesol sólo informó de los avances que se tenían en la región, los cuales no fueron significativos porque las comunidades siguen sin contar con energía eléctrica y que sería la próxima  semana cuando se tuviera el 90 por ciento de avances; los tramos carreteros como la Tlapa-Marquelia se abrió al kilómetro 70, un poco más allá de San Miguel el Progreso y la Tlapa- Metlatónoc llega a San Juan Huexoapa.
Dijo que se estaba atendiendo la salud sobre todo donde se hablaba de brotes epidemiológicos como el de diarrea que supieron está en San Miguel el Grande donde subió personal, pero no llegaron; habló de las brigadas en La Lucerna donde se van a construir letrinas y de 14 brigadas de salud disponibles para donde se identifiquen lugares prioritarios.
Sobre los alimentos  a las comunidades alejadas dijo que va lenta la distribución porque los helicópteros sólo llevan de 40 a 60 despensas que no cubren las necesidades y remarcó que se atendía la emergencia y luego la reconstrucción, pero que ya se estaba empezando con las brigadas  del Programa de Empleo Emergente y la realización de los censos.
Comentó que tienen cuantificadas, al momento, 48 comunidades desplazadas que atienden con los comedores, abastecimiento de alimentos y la habilitación de los albergues de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (Cdi).
Dijo que de Liconsa le mencionaron que tiene sus tiendas surtidas, pero los asistentes le dijeron que no es verdad porque ya escaseaban los granos como maíz y frijol  y los bultos se vendían en 500 pesos y sólo les vendían 5 kilos por familia.
Remarcó que las prioridades de Sedesol son restablecer vías de comunicación, la salud y asistencia alimentaria a las comunidades.
Después de su informe se retiró porque tenía otra reunión y dejó a cargo a María Cruz  de Sedesol y Lizandra Palma de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (Cdi) quienes escucharon los planteamientos de los indígenas me’phaa, na savi y nahuas.
Los indígenas hicieron el planteamiento de apertura de carreteras por municipio que atendiera a más poblados como el restablecimiento del puente Tamiaco que comunica San Miguel el Progreso como Totomixtlahuaca y Tenamazapa del municipio de Tlacoapa.
De Acatepec  los caminos que conectan con la zona de Ayutla y otros ramales como de Acatepec a Apetzuca y que no tienen salida por la falta de puentes; del crucero de Huehuetepec del municipio de Atlamajalcingo del Monte y que conecta con las comunidades de Zitlaltepec hasta llegar a Chilixtlahuaca del municipio de Metlatónoc.
Le pidieron seguir con la apertura de la carretera a Marquelia, y abrir las rutas a Cochoapa el Grande y de ahí al Coyul y a Dos Ríos.
Cierran vecinos de  Atliaca la carretera a Tixtla; demandan que no se desagüe allí la laguna estancada
*No está contaminada, les dicen funcionarios. Tómensela, los retan los pobladores
Lourdes Chávez
Tixtla
Un centenar de vecinos nahuas de Atliaca bloquearon por casi dos horas la carretera que conduce a la localidad para exigir una mesa de diálogo con las autoridades municipales y estatales que desde el viernes comenzaron a drenar el agua estancada la laguna de Tixtla a su territorio sin ninguna medida sanitaria.
Con la protesta, los pobladores consiguieron que los funcionarios suspendieran el bombeo de las aguas contenidas hace 15 días en las principales calles de la cabecera municipal y que ya se convirtieron en un foco infección para los pobladores.
El comisario municipal, Octavio Ojeda Granados aclaró que no se niegan al diálogo con las autoridades para atender este problema, pero exigen que si el agua va a pasar por las barrancas de su localidad que sea entubada para que no se contaminen los manantiales vivos durante todo el año y que surten del líquido a la población de más de 7 mil habitantes.
Luego de la protesta, que fue de las 12 a la 1:30 de la tarde, se acordó una reunión en la comisaría a la que asistieron el alcalde Gustavo Alcaráz y el exsecretario de gobierno y ahora coordinador de asesores Humberto Salgado Gómez, pero que al final concluyó sin ningún acuerdo.
El comisario explicó que las autoridades se negaban a la petición de la comunidad de entubar el agua sucia, pero al final dijeron que iban a analizar la alternativa. Se estimó que se requieren unos 11 kilómetros para sacar el agua de Tixtla a donde terminan los bienes comunales de Atliaca.
En la reunión, Ojeda Granados señaló que los funcionarios trataron de convencer a los integrantes de la mesa de negociación y a cientos de pobladores que acudieron como testigos de que el agua no estaba tan contaminada, y provocaron que una señora los retara a que se la tomaran si es como ellos dicen.
El comisario añadió que el argumento de un enviado de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) es que el agua que consumen en Atliaca de antemano está contaminada porque ninguna fuente es apta para consumirla directamente, todas debe ser tratadas.
Sin embargo, señaló que esa agua se utiliza para el consumo de los habitantes que no quieren que se contamine más. Aunque, añadió que saben que está limpia porque cuidan que no haya contaminación en las barrancas.
El comisario recordó que los funcionarios insistían en que el agua no está contaminada, que puede pasar por su territorio sin causarles daño pero que iban a mandar médicos para supervisar la salud de la población, que iban a llevar purificadoras de agua y a monitorear la calidad en tanto pasaba el agua sucia de la laguna. La población no estuvo dispuesta a exponer su salud.
“Ellos dicen que (el agua estancada desde hace 15 días) no está contaminada, que ya había hecho un estudio y que no estaba tan contaminada, pero cuando les pidieron las muestras, dijeron que todavía no tienen resultados”, expresó.
Adelantó que Atliaca va a pedir por su cuenta un estudio del agua para verificar la calidad del líquido que las autoridades quieren desahogar en su territorio.
En la mesa de negociación que se realizó de las 3:30 de la tarde hasta las 7 de la noche también estuvieron Rossana Mora, el síndico procurador, David Martínez Valadez, regidores y el representante de Conagua. Por la población las autoridades agrarias y municipales de la localidad, representantes de sectores sociales como transportistas y agricultores.
En la reunión, los pobladores también recriminaron a las autoridades que desde que se instaló la planta tratadora de aguas negras en Atliaca, hace años, nunca funcionó. Las autoridades de gobierno ofrecieron arreglar los desperfectos para que comience a funcionar.
Los pobladores recriminaron que nunca cumplieron lo que prometió el gobernador el 7 de febrero, luego de que se constituyó la Policía Comunitaria de Atliaca. Ahí solicitaron una patrulla que entregaría el alcalde, además de una ambulancia y un carro recolector de basura que enviaría el gobernador.
La protesta
Ojeda Granados recordó que la inconformidad de la población fue porque una semana antes de que comenzaran a drenar el agua de la laguna las autoridades de Atliaca solicitaron al alcalde que fuera al poblado a explicar esta medida.
Señaló que en el lugar donde pasaría el agua sucia están las barrancas que surten al pueblo y hay fábricas de tabiques que resultarían afectadas, pero el funcionario ignoró la solicitud en lugar de pedir al especialista de Conagua y del gobierno del estado que dieran una explicación a los pobladores.
“Entendemos la situación de nuestros vecinos de Tixtla porque también ahí tenemos familia y sabemos que es crítico el asunto, pero ayer (viernes) empezaron en el día, sin autorización, sin nada, a sacar el agua hacia Atliaca. Exigimos que nos respeten”, reprochó.
Ayer desde temprano trascendió que los pobladores de Atliaca realizarían una protesta en el Ayuntamiento, incluso elaboraron un documento dirigido al presidente Enrique Peña Nieto para explicar su inconformidad, pues ayer y durante toda la semana se dijo que acudiría a Tixtla a ver la inundación que afectó a cientos de familias.
Al medio día, cuando se confirmó que el presidente sólo estaría en Tierra Caliente, los pobladores acordaron bloquear la carretera de Tixtla-Atliaca y cerrar el canal de desagüe para tener la atención de las autoridades.
El bloqueo duró alrededor de media hora cuando se acordó con el alcalde que iban a parar las bombas y luego se retiró de prisa. Se supo que el alcalde quiso confrontar a los tlixtlecos con los vecinos de Atliaca por la oposición a liberar el agua de la laguna.
El comisario señaló que el Aayuntamiento tiene otras salidas para sacar el agua por el lado de Zumpango, “pero en nuestro pueblo queremos que el agua salga entubada para que no perjudique a los manantiales, donde también bombean el agua de nuestro pueblo”.
En el bloqueo, el asesor del gobernador, Ricardo Castillo Barrientos minimizó la contaminación de la laguna Negra, incluso señaló que su nombre es porque ahí se liberan aguas de drenaje. El municipio aún no tiene drenaje ni plantas de tratamiento y  la mayoría de las casas tienen fosas sépticas para subsanar esta deficiencia.
El funcionario aseguró que el agua en donde hay animales muertos flotando, “ya casi se limpió, ya casi está está desalojada (pero) es la misma agua que siempre ha estado ahí, nada más que creció de un mayor caudal por la inundación”.
Consideró que el agua estancada no representa un foco de infección para Tixtla ni para Atliaca, salvo para aquellas personas que se meten al agua, “pero son poquitas… se han tomado medidas sanitarias para evitar que haya ningún peligro real de alguna endemia”.
Anarsis Pacheco Pólito
Chilpancingo

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