jueves, 26 de septiembre de 2013

A pie, entre el lodo y desfiladeros, indígenas de La Montaña llevan víveres a los incomunicados

Están aislados los que tienen que transitar por la carretera Tlapa-Marquelia que va a los municipios de Xalpatláhuac, Atlamajalcingo del Monte, Malinaltepec, Iliatenco, San Luis Acatlán, Metlatónoc y el sur de Cochoapa el Grande. Así está el 80 por ciento de su municipio, dice el alcalde de Malinaltepec
Los destrozos en los caminos y carreteras de la Montaña ocasionaron que se aumente el costo del pasaje en los pocos metros que puede transitar un vehículo y en los productos básicos alimentarios porque son transportados al hombro por los comerciantes y particulares.
La situación ocurre en la carretera la Tlapa-Marquelia, que comunica a los municipios de Xalpatláhuac, Atlamajalcingo del Monte, Malinaltepec, Iliatenco, San Luis Acatlán, Metlatónoc y Cochoapa el Grande, en su parte sur. La cual, a más de ocho días de la tormenta Manuel, sigue cerrada por los deslaves y hundimientos provocados por las fuertes lluvias.
De acuerdo con el presidente municipal de Malinaltepec, Aristóteles Tito Arroyo, la carretera mantiene incomunicadas al 80 por ciento de las 124 localidades que componen su municipio, uno de los más afectados por la tormenta, donde el 70 por ciento tampoco tenía energía eléctrica, hasta el pasado lunes. Según el censo del Inegi 2010, la región tiene 350 mil habitantes.
Mencionó que le informaron que en estos días la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) ya se haría cargo de la apertura de la carretera entre los kilómetros 0 a 70, de los más de 90 que tiene hasta San Luis Acatlán.

La vía poco a poco va siendo abierta, pero ha transcurrido una semana. Se llega hasta la comunidad de Alacatlatzala, pero en su trayecto muestra varios hundimientos y posibles cortes si las lluvias continúan. En este lugar se dejan los vehículos para iniciar el paso a pie, en medio de lodo, riachuelos, lluvia o neblina, según el clima del día. Ahí la obra para construir un puente quedó inservible, las columnas de cemento y varilla se hunden.
Las personas cargan en ayates, sobre su espalda, garrafas de gasolina para surtir a los particulares con carro que quedaron atrapados y que ahora brindan el servicio cobrando, según el tramo que lleven de 10, 30, 40 o 50 pesos, porque “la gasolina no me la regalan, me venden 20 litros a 380 pesos”, dijo un conductor.
También llevan casilleros de huevos, tortillas, bultos de maíz para sus hogares o para la venta. La carga complica el paso. Algunos se quitan los huaraches para cruzar. Los pies se entierran en el lodo, se camina cuidando no resbalar a los desfiladeros de varios metros. Aquí se tiene el rumor de que un carro con tres ocupantes fue arrastrado mientras pasaba y quedó en la barranca, sepultado por la gran cantidad de tierra que cayó. Saliendo de este paso hay vehículos.
El carro puede llegar a Yautepec, donde la carretera se hundió más de dos metros, presentando varias cuarteaduras y un enorme desfiladero, por lo que se tiene que caminar. Metros adelante hay unidades de transporte público que sortean el paso entre hundimientos leves, desgajamientos de cerros hasta llegar a la comunidad de La Ciénega y a Paraje Montero, según los últimos reportes de este martes.
Antes de llegar a Mixtecapa los pilotes para el puente en construcción, considerados para evitar los hundimientos, también fueron dañados.
La Universidad Intercultural del Estado de Guerrero (UIEG) no tiene clases, se supo que hasta el 3 de octubre citaron a los alumnos, y que no está haciendo nada por las comunidades “ni el rector, ni maestros llegaron”, comentó una mujer en La Ciénega.
De ahí en adelante no se puede pasar en carro y hay que recorrer a pie para llegar a Espino Blanco, Colombia de Guadalupe, San Miguel el Progreso y Tres Marías, entre otros.
Lo anterior es parte del recorrido por esta carretera, que dicen los pobladores  “no pidió permiso”, por lo que no podrá quedar bien si no le hacen caso a la naturaleza y en función de eso la reconstruyen.
Las vicisitudes de la población que transita la Tlapa-Marquelia es similar a lo que viven los na savi, me’phaa y nahuas de los 19 municipios de la región, como Copanatoyac, Zapotitlán Tablas, Acatepec y Tlacoapa; así como Metlatónoc y Cochoapa el Grande, aunque las vías a sus cabeceras municipales se han abierto, no ha pasado lo mismo con los ramales que llevan a las comunidades más alejadas, donde la opción sigue siendo por aire y a pie.

Carmen González Benicio
Malinaltepec

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